El Senior DevOps Engineer es responsable de diseñar, implementar y optimizar la infraestructura tecnológica que soporta las aplicaciones y servicios de la organización. Su rol se centra en automatizar procesos de desarrollo, integración y despliegue continuo (CI/CD), garantizando entornos estables, escalables y seguros. Además, trabaja estrechamente con los equipos de desarrollo, seguridad y operaciones para mejorar la eficiencia operativa, reducir tiempos de entrega y fortalecer la resiliencia de las plataformas tecnológicas. Su enfoque combina prácticas de ingeniería, automatización e integración de herramientas modernas de infraestructura, cloud y monitoreo para asegurar la continuidad y el alto desempeño de los sistemas.
El Junior Web Developer participa en el desarrollo, implementación y mantenimiento de aplicaciones y sitios web, colaborando con el equipo de desarrollo en la creación de soluciones digitales eficientes y funcionales. Su rol se enfoca en la programación de interfaces, desarrollo de funcionalidades básicas y soporte en la integración de sistemas utilizando tecnologías web modernas. Además, contribuye en la revisión de código, pruebas y resolución de incidencias, adquiriendo experiencia en buenas prácticas de desarrollo, seguridad y optimización de aplicaciones. Trabaja bajo la guía de desarrolladores senior, fortaleciendo progresivamente sus habilidades técnicas y su comprensión de los procesos de desarrollo de software.
El Intern apoya al equipo técnico en diversas tareas relacionadas con el desarrollo de software, soporte tecnológico y mejora de procesos digitales, participando activamente en proyectos de aprendizaje práctico dentro de la organización. Su rol está orientado a adquirir experiencia profesional mediante la colaboración en actividades de programación básica, pruebas de aplicaciones, documentación técnica y apoyo en tareas operativas del equipo de tecnología.
Durante su periodo de práctica, trabaja bajo la supervisión de profesionales del área, fortaleciendo sus conocimientos en herramientas, metodologías de desarrollo y buenas prácticas de la industria, contribuyendo al mismo tiempo al avance de los proyectos tecnológicos de la organización
El SOC Specialist es responsable de la monitorización continua de la infraestructura tecnológica de la organización con el objetivo de detectar, analizar y responder a incidentes de ciberseguridad. Su función principal consiste en supervisar eventos y alertas provenientes de diversas herramientas de seguridad —como SIEM, EDR, IDS/IPS y plataformas de monitoreo— para identificar comportamientos anómalos, amenazas potenciales o vulnerabilidades que puedan comprometer la integridad de los sistemas y la información.
Además, participa en el proceso de gestión de incidentes de seguridad, realizando análisis iniciales, escalamiento de eventos críticos y colaborando con los equipos de respuesta para contener y mitigar riesgos. Su trabajo contribuye directamente a fortalecer la postura de seguridad de la organización, asegurando la detección temprana de amenazas y el cumplimiento de las políticas y marcos de ciberseguridad establecidos.
El ISO 27001 Specialist – Lead Auditor es responsable de asesorar, implementar y evaluar Sistemas de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI) alineados con la norma ISO/IEC 27001 y estándares internacionales de gestión de riesgos. Su rol se centra en liderar procesos de auditoría, evaluación de cumplimiento y mejora continua de los controles de seguridad de la información dentro de la organización.
Entre sus funciones se encuentran la planificación y ejecución de auditorías internas y externas, la evaluación de riesgos de seguridad de la información, la verificación del cumplimiento de controles y políticas, y la identificación de oportunidades de mejora en los procesos de gobierno de seguridad. Asimismo, colabora con la alta dirección y las áreas técnicas para asegurar la correcta implementación del SGSI, la gestión adecuada de incidentes y el cumplimiento de requisitos regulatorios y normativos aplicables.
Su experiencia permite fortalecer la gobernanza de la seguridad de la información, garantizando que los procesos, controles y prácticas organizacionales se mantengan alineados con las mejores prácticas internacionales y con los objetivos estratégicos de la organización